Solicitan indagatorias por las desapariciones de Caire, Méndez y Nadalich
La causa abarca además los delitos cometidos contra la familia de Caire, cuya esposa, Luisa Rodríguez, y sus hijos —de dos años y diez meses— han sido secuestrados y permanecen detenidos en la Brigada de Investigaciones durante un mes y veintitrés días en condiciones inhumanas. Durante ese período permanecen desaparecidos, hasta su posterior “legalización” y traslado a la Alcaidía. Luisa Rodríguez ha sido sometida a torturas y los niños sufren graves consecuencias en su salud.
La investigación ha sido tramitada en la Fiscalía en julio de 2025. Desde entonces se reciben testimonios de familiares, sobrevivientes e investigadores mediante videoconferencias realizadas desde distintas jurisdicciones federales del país. También se incorporan reconocimientos fotográficos, actuaciones judiciales, notas periodísticas de la época, legajos de la CONADEP e investigaciones históricas recientes.
El requerimiento de instrucción presentado el 5 de diciembre reconstruye que las víctimas han permanecidos detenidas clandestinamente en la Brigada de Investigaciones y en la Jefatura de Policía de Resistencia, entre otros centros de detención.
Raúl María Caire ha sido secuestrado el 2 de noviembre de 1976 en su domicilio de Resistencia por fuerzas conjuntas del Ejército y la Policía. Ha sido detenido en el centro clandestino que funcionara en el primer piso de la Jefatura de Policía y luego ha sido trasladado a la denominada “Casita” de la Base Aérea y a la casa del director del Penal N° 1, ambos en Paraná, Entre Ríos. Ha sido visto con vida por última vez el 12 de diciembre de 1976 en la Alcaidía Policial de Resistencia, con signos evidentes de tortura.
Raúl Antonio Méndez ha sido detenido el 6 de noviembre de 1976 en Corrientes y trasladado a la Brigada de Investigaciones de Resistencia, donde ha sido alojado en una habitación ubicada sobre el sótano y sometido a torturas sistemáticas. Ha sido visto por última vez el 9 de noviembre en grave estado de salud.
Hegilberto Ricardo Nadalich ha sido detenido el 7 de noviembre de 1976 en las inmediaciones de la Capilla San Pablo, en Corrientes, en el marco de un amplio operativo policial y militar. Trasladado a la Brigada de Investigaciones de Resistencia, ha sido alojado en el sótano y sometido a tormentos, siendo esa la última vez que fue visto con vida.
Las trayectorias de las víctimas permiten dimensionar el alcance del plan represivo. Caire ha sido trabajador bancario y dirigente sindical; Méndez participó en las Ligas Agrarias y estudiaba Medicina en la Universidad Nacional del Nordeste; Nadalich fue dirigente del Movimiento Rural Católico y promotor de la organización campesina en distintas regiones del país. Sus militancias sociales, gremiales y territoriales han sido consideradas “enemigas” por un aparato represivo que actuó de manera coordinada.
Estos hechos se inscriben en el marco del terrorismo de Estado desplegado a partir del golpe del 24 de marzo de 1976, que no respondió únicamente a una lógica de persecución política sino también a la implementación de un programa económico basado en la concentración de la riqueza, la desindustrialización y la subordinación del país al capital financiero. La represión y el terror fueron condiciones para imponer ese modelo.