Las lluvias no ceden en Chaco: el acumulado de agua en el interior genera alerta en varias localidades
PUNTOS CLAVE DE LA NOTICIA
Estado de alerta máxima: Diversas localidades del interior chaqueño sufren un estado de extrema vulnerabilidad ante el avance de tormentas persistentes.Registros pluviométricos alarmantes: La localidad de Basail encabeza los acumulados con 38 milímetros, seguida de cerca por Charadai con 24 mm.
Impacto acumulativo: El fenómeno agrava de manera crítica los anegamientos provocados por el temporal previo de 127 mm en Barranqueras y 95 mm en Resistencia.
Comunidades en vilo: Vecinos de zonas rurales y urbanas organizan cortes de rutas y exigen asistencia urgente ante la falta de respuestas estructurales.
Infografía: Impacto Acumulado del Temporal
RESISTENCIA (Noviembre de 2026).- La provincia del Chaco atraviesa horas de profunda zozobra y sufre un drástico cuadro de alerta meteorológica debido a los persistentes anegamientos pluviales. Mientras los centros urbanos y rurales reclaman asistencia inmediata, las precipitaciones multiplican los daños y mantienen en vilo a miles de familias.
El territorio provincial vive momentos de extrema tensión climática este miércoles 4 de noviembre de 2026, cuando las intensas precipitaciones en Chaco desatan una situación de alerta generalizada en múltiples localidades. Las constantes tormentas severas golpean con fuerza a los vecinos y profundizan un escenario crítico de vulnerabilidad social y productiva que requiere un seguimiento permanente a través del Servicio Meteorológico Nacional.
En este contexto de emergencia, las mediciones pluviométricas de las primeras horas de la jornada marcan registros preocupantes: Basail encabeza la estadística con 38 milímetros, Charadai registra 24 mm, Barranqueras acumula 13 mm, y Puerto Vilelas alcanza los 12 mm. Estos volúmenes de agua incrementan de forma exponencial los riesgos de desbordes hídricos, dejando a diversos barrios y caminos rurales al borde de la intransitabilidad.
La gravedad de la coyuntura climática no responde únicamente a los chaparrones de este miércoles, sino que conecta directamente con los graves antecedentes del temporal que azotó a la región entre el lunes y el martes pasado. Aquel desastre dejó marcas demoledoras con 127 milímetros en Barranqueras, 95 milímetros en Resistencia y 79 milímetros en Puerto Vilelas, cifras que saturan por completo los desagües naturales y multiplican las pérdidas materiales en los hogares chaqueños.
Frente a este escenario de angustia comunitaria, las familias afectadas multiplican los reclamos vecinales y organizan ollas populares y cortes parciales de rutas secundarias para visibilizar el abandono estructural. Los ciudadanos reclaman la urgente provisión de alimentos, agua potable y asistencia sanitaria, mientras las organizaciones sociales y los propios habitantes asumen el rol solidario de contención ante la inacción de los estamentos estatales tradicionales.