Informe INDEC primer semestre 2026: La pobreza alcanza al 32,3% de la población y al 44,5% en infancias
SÍNTESIS PRINCIPAL DE LA NOTICIA
Pobreza general: El 32,3% de la población (9,7 millones de personas) y el 24,4% de los hogares (2,5 millones) habitan bajo la línea de pobreza en los aglomerados urbanos del país.
Indigencia: El 7,5% de las personas (2,25 millones) y el 5,6% de los hogares (575.000) no cubren la canasta básica alimentaria.
Impacto generacional: Los niños y adolescentes de 0 a 14 años sufren la mayor incidencia con un 44,5% de afectación.
Brecha monetaria: Los hogares vulnerables precisan un aumento promedio del 35,9% en sus entradas económicas para superar el umbral de subsistencia.
RESISTENCIA (Octubre de 2026).- El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publica su relevamiento oficial sobre la incidencia de la pobreza y la indigencia correspondiente al primer semestre de 2026, fundamentado en los registros de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) para los 31 aglomerados urbanos del país. Este análisis estadístico evidencia un incremento generalizado en los principales indicadores sociales, situando la pobreza en el 32,3% de las personas y la indigencia en el 7,5%, apartándose de cualquier injerencia coyuntural de las administraciones gubernamentales nacionales, provinciales o municipales para centrarse estrictamente en la dinámica de los ingresos familiares frente a la evolución inflacionaria.
El desglose metodológico detalla que 2,5 millones de hogares se encuentran por debajo de la Línea de Pobreza (LP), representando a unos 9,7 millones de ciudadanos. En el estrato más crítico, la Línea de Indigencia (LI) afecta al 5,6% de los hogares (aproximadamente 575.000 familias) y al 7,5% de la población total, equivalente a 2,25 millones de personas que carecen de los recursos indispensables para adquirir los alimentos básicos. La evolución intersemestral marca una suba de 4,1 puntos porcentuales en personas pobres y de 1,2 puntos en condición de indigencia respecto al cierre de 2025.
El factor determinante de este retroceso radica en el aumento de las canastas básicas (alimentaria y total), cuyo ritmo de crecimiento supera sistemáticamente la evolución de los ingresos monetarios percibidos en los hogares durante el período analizado. Frente a este escenario, la brecha de pobreza se amplía de forma notable: el ingreso total familiar promedio de los hogares afectados se ubica en $922.755, mientras que la Canasta Básica Total (CBT) asciende a $1.440.395, determinando que las familias precisan un incremento monetario estimado en $517.640 (35,9%) para abandonar dicha condición.
El impacto del informe se concentra con crudeza en el segmento de las infancias y adolescencias. El reporte estadístico confirma que el 44,5% de las niñas, niños y adolescentes de 0 a 14 años integran hogares bajo la línea de pobreza. En las franjas etarias sucesivas, la incidencia alcanza el 36,9% entre los 15 y 29 años, el 28,8% entre los 30 y 64 años, y desciende al 14,8% en los mayores de 65 años, un sector que mantiene una menor vulnerabilidad relativa gracias a la cobertura del sistema previsional argentino.