A 30 años del nacimiento de la cadetería y el delivery: una historia de trabajo precarizado y derechos pendientes
Puntos principales de la noticia
Hitos históricos: Se celebran 30 años del surgimiento formal de la actividad de cadetería, mensajería y delivery en la región, iniciada en 1996 como salida laboral ante las crisis económicas.
Marco legal insuficiente: A pesar de antecedentes legislativos como la Ley provincial y ordenanzas municipales, persiste un fuerte reclamo por falta de controles y aplicación efectiva de las leyes.
Rol esencial: La pandemia de COVID-19 revaloriza el trabajo de los repartidores al sostener el suministro de alimentos, medicamentos y bienes esenciales durante el aislamiento.
Nuevos desafíos digitales: La expansión de las aplicaciones de delivery agrava la precariedad laboral, exigiendo debates urgentes sobre seguridad vial, salarios dignos y derechos sociales.
Reclamos vigentes: Las organizaciones sindicales exigen respuestas concretas a los gobiernos de turno, priorizando la protección integral de miles de trabajadores precarizados.
La actividad de cadetería, mensajería y delivery cumple tres décadas de vigencia en el territorio provincial. En medio de un escenario de profundas transformaciones digitales y económicas, los trabajadores exigen el cumplimiento efectivo de las normativas vigentes y mejores condiciones laborales.
La historia de la cadetería, la mensajería y el delivery cumple tres décadas ininterrumpidas de labor en la provincia. La actividad nace en 1996 como una respuesta espontánea ante una severa crisis económica y laboral, donde cientos de personas encuentran en el reparto urbano un sustento diario mediante motocicletas y bicicletas. Con el paso del tiempo, el sector se consolida como un eslabón clave para el funcionamiento comercial, aunque transita un camino marcado por la falta de garantías formales.
A lo largo de los años, el esfuerzo colectivo de los trabajadores impulsa diferentes marcos legales, como la pionera Ley 8003 y su posterior modificación bajo la Ley 3296-L, además de ordenanzas en el ámbito municipal de Resistencia. Sin embargo, las organizaciones sindicales denuncian que la existencia de normativas resulta insuficiente ante la ausencia de controles estatales y políticas de protección reales.
La pandemia de COVID-19 expone de forma cruda la esencialidad del servicio, posicionando a los cadetes y repartidores como actores indispensables para el abastecimiento comunitario durante el aislamiento. No obstante, pasada la emergencia sanitaria, esas demandas de seguridad y estabilidad quedan relegadas.
Hoy, la irrupción masiva de las plataformas digitales de reparto complejiza aún más el panorama laboral. La precarización digital, la seguridad vial y la falta de cobertura social configuran los nuevos ejes de conflicto que movilizan al sector. Ante este escenario, Fabio Zerpa, referente gremial, reafirma la postura de los trabajadores: "Renovamos el compromiso de continuar defendiendo los derechos de los trabajadores de la cadetería, la mensajería y el delivery, levantando nuevamente las banderas de la organización y de las reivindicaciones laborales".