Diputadas de Unión por la Patria convocan a jóvenes de todo el país para abordar la Salud Mental en las escuelas
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Convocatoria federal en el Congreso: Las diputadas de Unión por la Patria inauguraron el ciclo “Juventudes, escuela y salud mental”, reuniendo a más de 100 estudiantes secundarios de entre 14 y 19 años de forma presencial y virtual.
Objetivo legislativo: La iniciativa busca escuchar activamente a los jóvenes para elaborar un diagnóstico colectivo y transformar sus demandas y problemáticas en proyectos de ley concretos.
Alerta por la crisis social: Las legisladoras advirtieron sobre el crecimiento de una "angustia extrema" con dimensiones epidemiológicas, vinculada al deterioro de las condiciones económicas y la violencia social.
Demandas estudiantiles: Los jóvenes expusieron realidades críticas de sus territorios, tales como deficiencias edilicias en las escuelas, dificultades económicas para sostener los estudios, deserción escolar, violencia en redes sociales y la alarmante cifra de intentos de suicidio juvenil.
Continuidad del ciclo: El encuentro es el primero de tres jornadas programadas; los testimonios recogidos serán sistematizados para el diseño de las propuestas normativas.
BUENOS AIRES (Junio de 2026) - El viernes 19 de junio, estudiantes secundarios de todo el país participan en el Congreso del primer encuentro del ciclo “Juventudes, escuela y salud mental”, donde exponen problemáticas vinculadas a la salud mental, las condiciones de vida y la necesidad de mayor participación de las juventudes.
Las diputadas nacionales de Unión por la Patria Julieta Campo, Fernanda Díaz y Lucía Cámpora, llevan adelante en la Sala 1 del Congreso de la Nación el primero de los tres encuentros del ciclo, una iniciativa que busca poner en el centro la voz de estudiantes secundarios de todo el país. La actividad reúne de manera presencial y virtual a más de 100 jóvenes de entre 14 y 19 años, con el objetivo de construir un diagnóstico colectivo sobre las problemáticas que atraviesan y avanzar en propuestas legislativas. El eje está puesto en la escucha activa y en la participación como herramienta para transformar esa experiencia en leyes concretas. La convocatoria tiene un carácter federal y refleja realidades diversas atravesadas por un mismo contexto de crisis.
Durante la apertura, la diputada nacional Julieta Campo plantea la necesidad de acercar el Congreso a la realidad cotidiana de las juventudes y afirma que “tenemos un desafío muy importante en esta institución, que es poder empapar de pueblo y de pibes a esta Cámara de Diputados”, al tiempo que remarca que el protagonismo debe estar en los estudiantes y que el rol de los legisladores es funcionar como puente para transformar esas voces en herramientas concretas. En ese marco, advierte sobre el deterioro de las condiciones de vida y su impacto en la salud mental y sostiene que “lo que estamos viendo es una angustia extrema que crece y que ya tiene dimensiones epidemiológicas”.
En la misma línea, la diputada Fernanda Díaz destaca la importancia de generar instancias de escucha para construir respuestas colectivas y señala que “la intención es problematizar, escuchar y pensar juntos posibles respuestas”, al explicar que el ciclo de encuentros apunta a derivar en iniciativas legislativas vinculadas a la salud mental en el ámbito educativo. Además, remarca que no se trata de imponer diagnósticos previos sino de construirlos con los propios estudiantes y subraya el valor de la participación política como herramienta transformadora y de reconstrucción de lo colectivo.
Por su parte, la diputada Lucía Cámpora pone el foco en el valor político de la participación estudiantil y afirma que “la convocatoria a la participación política es una respuesta muy poderosa a la fragmentación”, al tiempo que destaca el rol de los centros de estudiantes como primera red de contención frente a la soledad. También subraya que muchas de las problemáticas señaladas por los jóvenes están vinculadas al modelo económico y a la violencia social, y sostiene que uno de los principales desafíos es transformar esas experiencias en iniciativas legislativas concretas, al dejar una definición que atraviesa toda la jornada: “quizás lo más revolucionario hoy sea invitar a un pibe a estar menos solo”.
La voz de los estudiantes
Las intervenciones de los estudiantes exponen las condiciones materiales y emocionales que atraviesan en sus territorios. Abril Montivero, presidenta del centro de estudiantes de la escuela técnica N° 39 de Puerto Tirol, relata los problemas de infraestructura que enfrentaron durante años y cuenta que “teníamos tres salones en peligro de derrumbe y nadie daba respuestas”, al tiempo que explica que recién tras fuertes reclamos logran que se inicien las obras. También describe las dificultades cotidianas del proceso educativo y señala que “detrás de cada fotocopia que no se puede pagar hay una familia haciendo cuentas para llegar a fin de mes”.
Desde Colonia Elisa, Libertad Delssin advierte sobre el aumento del abandono escolar y la pérdida de expectativas entre los jóvenes y expresa que “cada vez tenemos menos sueños”, al vincular esa situación con las dificultades económicas y la falta de oportunidades. También alerta sobre el impacto de la violencia en redes sociales y su correlato en las escuelas y reclama la implementación efectiva de leyes existentes, al sostener que “necesitamos un gobierno que nos permita soñar con una patria más linda”.
En tanto Samuel Romero, estudiante de Paraná, plantea que la problemática de la salud mental no puede abordarse de manera aislada y afirma que “no estamos hablando solo de salud mental, estamos hablando de una problemática social, comunitaria y política”, al cuestionar las respuestas superficiales frente a una situación que califica como alarmante. Además, señala que la mayoría de los intentos de suicidio en su provincia involucran a jóvenes y reclama un abordaje integral con participación del Estado, al concluir que “una sociedad no tiene futuro si abandona a quienes tienen que construirlo”.
El encuentro deja en claro que las juventudes no solo demandan ser escuchadas, sino también formar parte de la construcción de soluciones. Las organizadoras adelantan que los aportes recogidos serán sistematizados para avanzar en propuestas legislativas concretas. La iniciativa continúa con dos nuevas jornadas que profundizarán el abordaje de estas problemáticas. En un contexto de creciente incertidumbre social, la apuesta es reconstruir comunidad desde la escuela y la participación.