Panorama crítico en el Noreste Argentino: Resistencia, en la cima de la pobreza e indigencia
Ítems Principales del NEA en el Estudio
Vulnerabilidad regional: Los aglomerados del Noreste Argentino continúan liderando las mediciones de exclusión social a nivel nacional, reflejando de manera directa las asimetrías históricas en materia de infraestructura y formalidad laboral.
Tasas de pobreza urbana: Gran Resistencia se posiciona con el 49,7% de pobreza, seguido de cerca por Posadas con el 42,6% y Corrientes con el 38,4%.
Indicadores de indigencia: Gran Resistencia registra la tasa de indigencia más alta del país con el 24,3%, mientras que Posadas alcanza el 10,7% y Corrientes marca un 9,1%.
Factores locales: El encarecimiento de la Canasta Básica Alimentaria frente a la evolución de los ingresos informales y changas impacta con mayor severidad en los centros urbanos del NEA, impulsando a los gobiernos provinciales a redoblar los programas de asistencia alimentaria directa y contención social.
El desglose territorial del informe elaborado por el Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la UCA —basado en los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH)— confirma que la región del Noreste Argentino (NEA) soporta los indicadores socioeconómicos más críticos del país. Durante el primer trimestre de 2026, la combinación de subas en las canastas básicas y un mercado laboral fuertemente condicionado por la informalidad castiga con mayor dureza a los principales aglomerados de la zona.
En el análisis pormenorizado por ciudades, el Gran Resistencia encabeza los registros más complejos con una tasa de pobreza que trepa al 49,7% y una indigencia que asciende al 24,3%. Por su parte, Posadas ubica su nivel de pobreza en el 42,6% con un 10,7% de indigencia, en tanto que Corrientes reporta un 38,4% de pobreza y un 9,1% de indigencia. Estos guarismos evidencian que las urbes nordestinas sufren con mayor intensidad el freno en la recuperación de los ingresos reales de los hogares de menores recursos.
Ante este escenario adverso, los equipos económicos y ministerios sociales de las provincias del NEA intensifican la ejecución de políticas focalizadas para amortiguar el impacto inflacionario en los sectores vulnerables. Paralelamente, los gobiernos provinciales consolidan espacios de articulación con el sector privado y cooperativo para fomentar la capacitación en oficios, promover la inserción laboral formal y potenciar el desarrollo productivo local como pilares indispensables para revertir la vulnerabilidad estructural de la región.