Crisis del transporte en el Gran Resistencia: la Legislatura chaqueña convoca por tercera vez al subsecretario de Transporte
SÍNTESIS DE PUNTOS CLAVE
Tercera citación parlamentaria: La comisión de Transporte de la Legislatura fija una nueva convocatoria para el 1 de septiembre al subsecretario provincial de Transporte.
Sostenimiento de puestos laborales: Alrededor de 700 familias de choferes y trabajadores del sistema SITAM sufren ajustes salariales temporales para preservar los empleos.
Procedimientos de crisis: Las empresas concesionarias ERSA y TCM impulsan trámites preventivos de crisis e interrupciones de servicios que afectan a barrios del Gran Resistencia.
Parálisis institucional: El Ente Regulador del Transporte (Enretra) permanece sin funcionamiento operativo para dirimir las frecuencias y los costos del boleto.
Causas estructurales: El deterioro generalizado del servicio se profundiza de forma sostenida a partir de los recortes del Fondo Compensador y subsidios al transporte.
RESISTENCIA (Agosto de 2026). La comisión de Industria, Comercio y Defensa del Consumidor, Transporte y Comunicaciones de la Cámara de Diputados de Chaco resuelve convocar por tercera vez al subsecretario de Transporte, José Luis Picaluk, fijando el encuentro para el próximo 1 de septiembre. La resolución parlamentaria surge tras una nueva reunión de trabajo donde legisladores analizan la parálisis operativa que golpea al Sistema de Transporte del Área Metropolitana (SITAM).
En el recinto legislativo, la presidenta de la comisión, Katia Blanc, advierte sobre la grave incertidumbre que viven tanto las pequeñas y medianas empresas chaqueñas del rubro como los miles de pasajeros cotidianos. El funcionario provincial se mantiene hasta el momento como el único referente clave del sistema que no comparece ante el cuerpo legislativo en la ronda de audiencias periódicas.
Por su parte, la representación sindical de la Unión Tranviarios Automotor (UTA Chaco), encabezada por su secretario general Raúl Abraham, expone un diagnóstico crítico de la actividad. Actualmente, cerca de 700 familias dependen en forma directa de las líneas urbanas e interurbanas en el Gran Resistencia y el interior provincial, enfrentando serias demoras en el cobro de haberes y aguinaldos.
Con el objetivo de resguardar el sistema y sostener las fuentes laborales, los choferes y trabajadores del sector aceptan reducciones salariales temporales. Este esquema de contingencia responde a la apertura de procedimientos preventivos de crisis solicitados por las firmas concesionarias ERSA y TCM, las cuales reportan un ahogo financiero que restringe la circulación de unidades en recorridos estratégicos.
El origen del colapso se consolida con el retiro del Fondo Compensador y las transferencias directas al transporte del interior. Esta reestructuración de fondos deriva en reducciones de frecuencias, interrupción de líneas periféricas y la inactividad persistente del Ente Regulador del Transporte (Enretra), dejando incomunicados a barrios enteros que demandan una solución urgente para la movilidad urbana.