Juicio Caballero II: Defensores piden nulidad y absolución

Los defensores Juan Manuel Costilla y Néstor Cáceres rechazan las acusaciones por desaparición forzada, torturas y violaciones a sus representados, en el juicio oral conocido como Caballero II. Piden la nulidad del proceso y absolución de sus representados.
Caballero-II-17-10-17-02
Juicio oral Caballero II

Los abogados defensores Juan Manuel Costilla y Néstor Cáceres consumaron su alegato durante la mañana de este jueves 26. Ambos rechazaron las acusaciones por desaparición forzada, torturas y violaciones a sus representados. Hoy, viernes 28, será completada la etapa con el alegato de Matías Azar, defensor de los imputados santiagueños Antonio Musa Azar y Miguel Garbi. Luego de ello, la audiencia continuará con la presentación de las dúplicas y réplicas.

 

 

El juicio oral denominado Caballero II, por crímenes de lesa humanidad, cumplió ayer su jornada 51ª, con la presentación del alegato defensor por parte de los abogados Juan Manuel Costilla y Néstor Cáceres, quienes plantearon sendos rechazos a las acusaciones vertidas por querella y fiscalía, y solicitaron la nulidad del proceso y consiguiente absolución de sus representados.

 

 

 

Alegato Defensor

 

 

El primero en alegar fue el doctor Néstor Cáceres, defensor de Gustavo Pellozo. Señaló que no hay pruebas ni identificación fotográfica que habilite la imputación. Además, consideró que existen contradicciones entre varios testigos. Luego, fue el turno del doctor Juan Manuel Costilla, defensor oficial histórico en este tipo de procesos que representa a Gabino Manader, José Francisco Rodríguez Valiente, José Marín, Ramón Esteban Meza, Luis Alberto Patetta Albino Luis Borda, José Tadeo Luis Bettolli y Jorge Ibarra.

 

 

Al inicio de su alegato, Costilla reeditó el pedido de nulidad por indeterminación de los hechos, por prescripción de varias de las acciones y por la nulidad de lo actuado por el juez de instrucción original. También, sostuvo que los hechos ya fueron juzgados en el juicio anterior. En lo que respecta a los sobrevivientes, Costilla negó la imputación por el delito de privación ilegítima de la libertad, en tanto consideró que las detenciones fueron legales (desconociendo la inexistencia de orden judicial, la nula atención por parte de la autoridad judicial de turno, las condiciones gravísimas en el lugar de detención).

 

 

Sobre el caso del matrimonio de desaparecidos, Morel Ayala mencionó una serie de afirmaciones de familiares de Ayala, que relataron en los ‘80 ante sede judicial de mensajes anónimos por teléfono en los cuales se les dijo que habían sido vistos en el sur.

 

 

Además, se descartó que la violación de detenidas hayan sido parte del plan sistemático de exterminio orquestado por el Gobierno de facto y expuso que se trató de “casos aislados”, relacionados con el “morbo” de implicados, según lo cual no serían delitos de lesa humanidad y estarían prescriptos por el paso del tiempo.

 

“In dubio pro impunidad”

 

 

Una cuestión menor, pero que no deja de tener interés, tiene que ver con una postura de Costilla, según la cual en algunos casos existiría como prueba únicamente el testimonio de la víctima, acusando, confrontado contra el descargo de los imputados, negando las imputaciones, en una suerte de “empate técnico” que debería ser resuelto según el principio de “in dubio pro reo”, esto es, la absolución de los acusados por insuficiencia probatoria.