Recomiendan extremar cuidados en animales para evitar contagios de enfermedades

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SeNaSA) recomienda a la población extremar las medidas de prevención para evitar contraer enfermedades que se transmiten de los animales a las personas. Enfatiza en mantener los cuidados para evitar el contagio de la Leishmaniasis Visceral canina. 
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Perros con leishmaniasis

Debido al intenso movimiento de animales durante las vacaciones en algunas regiones de nuestro país, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SeNaSA) recomienda a la población extremar las medidas de prevención para evitar contraer enfermedades que se transmiten de los animales a las personas (zoonosis) como la Leishmaniasis Visceral canina (LVC).

 

 

Esta enfermedad es causada por un parásito llamado Leishmania infantun, cuyo reservorio son los perros, y se transmite a otros perros y a las personas por medio de un insecto vector, el flebótomo Lutzomyia longipalpis. El grupo de mayor riesgo está compuesto por personas que están en contacto con animales positivos –convivientes y vecinos– ya que el vector usualmente vuela hasta 200 metros de distancia.    

 

 

La Leishmaniasis es una enfermedad grave. Por eso, si usted o su mascota presenta alguno de los síntomas mencionados consulte a un médico para cuidar su salud y a un veterinario para realizar un chequeo de su mascota.

 

 

Cuando un perro con parásitos circulantes en sangre es picado por el insecto vector, este los ingiere con la sangre que succiona. Una vez en el interior del insecto, el parásito cambia de forma y se multiplica. A partir de ese momento el flebótomo es capaz de transmitir la enfermedad durante toda su vida.

 

 

Cuando este insecto pica a otros perros o personas les transmite el parásito. Este, al ingresar en el organismo del can, completa su ciclo y se disemina por diferentes órganos: médula ósea, ganglios, piel, bazo, hígado y riñones. Desde ese momento el perro se convertirá en un reservorio de la enfermedad, pudiendo ser picado de nuevo por otro flebótomo que seguirá diseminando el parásito. No se transmite de persona a persona.

 

 

Los síntomas en las personas pueden ser: fiebre prolongada, aumento de tamaño del abdomen,  pérdida de apetito, disminución de peso, tos seca,  diarrea y vómitos, úlceras. En los perros: diarrea y vómitos, decaimiento, falta de apetito, pérdida de pelo, descamación, especialmente alrededor de los ojos y el hocico, crecimiento exagerado de las uñas, úlceras en la piel, hemorragia nasal. Es fundamental mantener al animal portador del parásito bajo estricta supervisión veterinaria permanente.  Siempre realizar la castración del can, sea hembra o macho.

 

 

La sugerencia para perros positivos a LVC es la eutanasia, en caso de no aceptarse, por los riesgos que implica preservar el animal portador del parasito, el Senasa le recomienda realizar las siguientes acciones preventivas:

 

 

  • Si vive en zona sin vector:

- Evite el traslado de los caninos hacia otras zonas del país con presencia de este insecto, en caso de realizarlo, debe tener puesto repelente para disminuir el riesgo de contagio a otros perros y a las personas.

 

 

  • Si vive en zona con vector:

-Extreme las medidas de prevención en humanos y en caninos aplicando repelente.

-Restrinja los movimientos al aire libre en horas de mayor circulación del vector (atardecer y amanecer) y contenga a los animales en recintos acondicionados con tela mosquitera.

-No duerma en cercanía de animales positivos y trate de mantenerlos al menos a 5 metros de distancia de las habitaciones donde duermen las personas, especialmente entre el atardecer y el amanecer.

-Evite que se junte materia orgánica húmeda, que es donde se cría el vector: hojarasca en los patios, guano en los gallineros, etc.