"The one man band" a puro blues

Gustavo Sánchez Haase, musico paraguayo de blues, nos cuenta a fondo la vida dentro del género y sus experiencias propias en él. Además, nos lleva hacia un viaje a través de la historia del blues y su papel en la vida diaria.  
Gustavo Sanchez Haase
Gustavo Sánchez Haase

 

En la noche del festival “Blues en el Río”, Gustavo Sánchez Haase, músico paraguayo de blues, nos comparte su experiencia personal con el género y sus años de trayectoria. Respecto a su conexión con la música “me enamore del estilo y a partir de entonces fue parte de mi vida, no solo de ella, sino también de mi cuerpo” expresó. Además, nos cuenta el proceso de construcción de “The One Man Band”, técnica que se utiliza para tocar la guitarra, el bajo y percusión al mismo tiempo.

 

Chaco On Line: -Gustavo ¿Cómo estuvo el concierto?

Gustavo Sánchez Haase:-La pasamos re bien. Sentimos esa conexión con el público que es lo más importante dentro del blues. Pienso que al público le gustó y a nosotros también frente a ese público. Fue algo extraordinario

 

 

COL:- ¿Cómo fue que iniciaste en el blues?

GSH:- El blues lo conocí en el año 89. En esa época tenía mi banda de rock y nos estábamos preparando para asistir a un concierto de los Rolling Stone en vivo pero por televisión, y en un momento del show Mick Jagger presenta a un negrito con anteojos y sombrero. Agarro e hizo el buggy chile: era John Lee Hooker. ¿Qué es esto?, pregunté.  Es blues me dijeron. Ahh…  fue una impresión que me cambio la vida. A partir de entonces comencé a investigar, conocía un músico estadounidense que se hizo muy amigo y me enseñó las primeras lecciones; el slide, la afinación, el blues de Mississipi, Chicago, etcétera. Me enamoré del estilo y a partir de entonces fue parte de mi vida, no solo de ella, sino también de mi cuerpo, y en el año 89 comencé intensamente a cambiar lo que hacia de rock a hacer blues.

 

 

COL:- ¿Y cómo surgió este enamoramiento, que es lo que más te llamó la atención del blues?

GSH:- Me llamo la atención la energía, el feeling que como ningún tipo de música lo puede expresar, un estilo de música donde se expresa tal cual uno es. Inclusive uno puede expresarse hasta con malas palabras, pero uno siente de verdad, no enmascara nada, lo hace real, y eso es lo lindo del blues, el feeling.

 

 

COL:- Podemos decir que el blues te acompaña en ciertos procesos de la vida, que pueden estar profundamente conectados.

GSH:- Totalmente. El clásico es que en los momentos cuando uno pasa mal, es que tiene el blues: cuando estas mal económicamente, mal con la pareja. Pero así también cuando uno toca blues se siente bien a pesar de estar en un entorno melancólico y triste, te da esa alegría, es un desahogo.

 

 

COL:- Es una conexión profunda que tenés con la música.

GSH:- Es una conexión que no se logra con otro estilo. Por lo menos yo con el rock no encontré esa conexión y en el blues es algo único. Con una nota se puede decir mil cosas, no hace falta hacer miles de notas.

 

 

COL:-  Vos hablaste de que se sintió una buena conexión con el público. En el momento en que tocas tu música ¿Lo hacés más desde una expresión puramente personal o querés dejar un mensaje a quienes te están escuchando?

GSH:- Siempre quiero dejar un mensaje, y ese mensaje tiene que ser el que el público capte. Si yo toco y el público no se inmuta, entonces algo estoy haciendo mal. No es la técnica, la velocidad o el ruido sino lo que siento, que esa conexión tiene que llegar al público.

 

 

COL:-Sos médico.

GSH:-En realidad, ya dejé la medicina por el blues. Fue un proceso lento que pudo más que lo que siento que es mi vocación, la música. Entonces lo fui dejando hasta que me dediqué enteramente al blues.

 

 

COL:- Es difícil en el entorno en el cual vos estabas dejar la medicina para iniciar en la música?

GSH:- Claro, es un entorno muy difícil. Gracias a Dios con mi familia ya estoy muy bien, ya tengo a mi hija grande realizada. Fue un poco difícil al principio sobre todo con mis padres que esperaban otra cosa, pero lentamente fueron entendiendo y al final, hoy me apoyan totalmente.

 

 

COL:- El artista suele sufrir esa resistencia por parte de ciertos sectores?

GSH:- Por supuesto, pero puede más el gran amor y la pasión por un estilo. Siempre cuando recuerdo aquellos primeros años cuando tocaba blues: tocaba con diferentes bandas, tenía mi propia banda también, muchos músicos me decían “no, esta música no trasciende, no le gusta a la gente. Vos tenés que tocar lo que a la gente le gusta”. Todos esos músicos que me decían eso hoy no tocan más, y yo sigo tocando. Hice lo que siempre me gusto sin importarme que a la gente le guste o no. Y de repente la gente va sintiendo esa conexión, y eso es perceptivo. Vas entendiendo el género y lo que significa. Ese es nuestro parámetro para saber si estamos haciendo bien o mal las cosas.

 

 

COL:- ¿Qué influencias y procesos de mutación fue llevando tu música?

GSH:- Las primeras influencias de mi vida en la música fueron los músicos de jazz y de rock: los Beatles, Queen, Led Zeppelin, que hasta ahora los amo. Despues en mi etapa de blues fueron John Lee Hooker, Steve Ray Vaughan, Jimmy Boards hermanos. Yo estoy dedicado mas a la rama del Blues que es el country blues donde está influenciado por músicos como  y con quien tuve el gusto de tocar con alguno de ellos como Billy Branch, Lorenzo Thompson, Little John, entre otros, de quien aprendí mucho. Esas son mis principales influencias.

 

 

COL:- En el medio del escenario decías que el blues varía según las regiones ¿Cómo ves vos esas variaciones y que  condiciones varían al blues?

GSH:- El blues probablemente se inició en el Missisippi. Ahí tiene una característica que es el delta, que es un estilo, después el country blues y el. Después está el blues de Chicago y lo que es su historia, la costa Oeste es completamente diferente y la costa Este o de California es totalmente otra cosa, y eso es lo lindo, que hay variedades inmensas. Hay que descubrirlo de a poco y uno se entusiasmando y no lo deja más. Como un viaje y un proceso.

 

 

COL:- Y,¿qué sentís en el momento en que estas tocando tu música ahí en el escenario?

GSH:- Una energía y una conexión, es hasta mística y espiritual, es increíble, algo indescriptible. Es lo máximo que le puede pasar a uno en la vida, para mi es lo mejor. Inclusive cuando uno está desconectado, estas tocando y por ahí el público no capto o yo lo hice mal, pero igualmente siempre me siento bien.

 

 

COL:-Te encontraste a vos mismo con tu música.

GSH:- Totalmente, a pesar de que no es nuestra música, yo la siento como propia.

 

 

COL:- ¿Y cómo fue que se te ocurrió la idea de tocar tres instrumentos a la vez?

GSH:- Ese es un proceso también. En el principio a mí me impacto la manera en que los guitarristas tocan los bajos, y durante mucho tiempo toque con bandas y me sentía frustrado porque teníamos problemas de coordinación  con los tiempos de ensayo. Eran músicos profesionales pero tenían sus bandas aquí y allá. Entonces de a poco fui desarrollando la técnica de tocar la guitarra en solitario, y luego la percusión. Empecé a estudiar lo que era One Man Band, empecé a mirar los videos en You Tube y bueno, sigo aprendiendo.

 

 

COL:- ¿Cómo fue que llegaste de Paraguay a Misiones?

GSH:-Voy a estar siempre agradecido al pueblo misionero y argentino por haberme recibido con los brazos abiertos. Si yo hubiera quedado en Encarnación hubiera estado muerto musicalmente. El día que me decidí a cruzar el puente fue una de las decisiones más acertadas de mi vida. Fui conociendo la música misionera, de Buenos Aires y de ahí la de Estados Unidos.

 GONZALEZ LUCAS EZEQUIEL

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